Buenos días.
Vamos a hacer hoy repaso de los cambios realizados, puntos alcanzados y próximos cambios a realizar.
Ingesta de alcohol. Hemos pasado de los aprox. 2 litros de cerveza diarios (¡uf, se dice rápido, pero es mucho, lo reconozco!) a no beber alcohol, salvo los festivos y las vísperas. Entre semana, un litro diario de cerveza sin alcohol.
Peso. Hemos bajado de 84,0 kg a 80,6 kg.
Comida. Este curso, en principio, no vamos a dejar a las niñas en el comedor, ya que, cuando el negocio funciona bien te gastas un dinero que te puede hacer falta cuando el negocio no va tan bien, y como mi nombre no es Mohammed, pues me olvido de la beca comedor (no es racismo, es realidad, lo juro). Ello ha provocado que realizara un menú semanal, para saber qué comprar. Además, nos obliga a mi mujer y a mi a comer mejor. En este punto, también hemos cambiado, a mejor.
Ejercicio. Al mediodía, de lunes a jueves, yo voy a buscar a las niñas al colegio, vuelta a casa, comemos los tres y las vuelvo a llevar yo. No es mucho, pero sí más que nada. Por tanto, hemos incrementado ligeramente el ejercicio, no está mal.
Vemos, pues, que hemos llevado a cabo unos cambios, y dichos cambios a su vez han provocado otros cambios, algunos visibles (peso, principalmente) y otros no, pero que seguro que con el tiempo notaré.
Desde el principio tenía claro que no quería hacer una dieta para adelgazar, ya que no creo en las dietas. Lo que quería era hacer un cambio progresivo y profundo en mis hábitos, ya que lo de "dale a tu cuerpo alegría, Macarena" está muy bien, pero llega un momento en que uno debe darse cuenta que ya no es un chaval y prima lo de "de los 40 para arriba, no te mojes la barriga".
En cuanto al peso, puede parecer que un 4% en 8 semanas es muy poco, pero, como ya he dicho, no se trata de una dieta, y, por lo tanto, el descenso del peso será paulatino. Lo importante, repito, son los cambios.
¿Qué cambios vamos a acometer ahora?
Mañana dejo de fumar.
El tabaco y el alcohol, junto con el sedentarismo y los malos hábitos alimentarios, son, a mi entender, las grandes plagas en la sociedad actual. Ya iré desarrollando estos puntos más adelante, pero si alguien se ha fijado, son los puntos en los que estoy basando mis cambios de hábitos. Hemos empezado por el alcohol, de soslayo hemos empezado a cambiar en cuanto al ejercicio y las comidas, y ahora toca dejar de fumar.
No había cumplido los 18 años cuando empecé a fumar, y recuerdo que, al mes, ya estaba fumando 3 paquetes al día, de Fortuna. Poco tiempo después me pasé a Ducados y, hará un par de años, cambié al tabaco de liar. Cuando me quité del Ducados abría el cuarto paquete cada día, y actualmente son 15 paquetes a la semana, unos 2,5 paquetes diarios, que, descontando lo que fuma mi mujer son 2 paquetes cada día. En definitiva, llevo unos 26 años siendo fumador empedernido. De hecho, ahora mismo me acabo de encender otro cigarrillo.
¿Cómo lo voy a hacer? Fácil, cambiando de hábitos, nuevamente. Generalmente, un cigarro apetece más cuando te tomas un café o una cerveza. La segunda ya la he eliminado, por lo que voy a sustituir el café por el té. Además, como mínimo esta primera semana, evitaré ir al bar (creo que no hay partido entre semana del Barça) hasta el viernes.
Podría haber buscado la ayuda de un cigarrillo electrónico, pero no me da confianza, pues sigues llevándote un cigarrillo a la boca, y entre un cigarrillo de un tipo y uno de otro tipo no hay mucha diferencia, y conozco mucha gente que no le ha servido para dejar el tabaco.
En cuanto al té, voy a probar. He cogido té verde (con un 5% de menta) y té negro, a ver cuál de los dos me gusta más. Esto también me servirá para ayudar con el peso, ya que el té ayuda a adelgazar.
Además, para evitar la ansiedad con la comida, que seguro que aparecerá, voy a tomar triptófano, que es un aminoácido que, al ingerirlo, metabolizamos como serotonina, la "hormona del placer", la cual, entre otros beneficios, nos aporta sensación de saciedad, lo que me ayudará con el ansia por la comida, además de hacerme sentir mejor.
Ahora mismo aviso que, si lo consigo y continúo adelgazando, patentaré la fórmula: "DEJE DE FUMAR, ADELGAZANDO". No es broma. Mucha gente se pone 'cebona' cuando deja de fumar (mi hermana y mi cuñado son buenos ejemplos de ello).
En fin, ya os contaré cómo va. De momento, haced como yo, y... ¡cuidaos!
Cambiando...
Somos una consecuencia de nuestros actos. Por tanto, si cambiamos aquello que hacemos, estaremos cambiándonos a nosotros mismos. Cuanto más estudio los temas de fitoterapia y nutrición, más me convenzo de que unos hábitos de vida saludables provocan una calidad de vida mejor. Es por ello, que me he decidido a cambiar, poco a poco, mis hábitos de vida.
domingo, 21 de septiembre de 2014
lunes, 15 de septiembre de 2014
Semana 7. Esto se enlentece
Buenos días.
Mi peso, a día de ayer por la mañana, ha descendido a 81,3 kg. Ahora entiendo que el tema de las dietas es un proceso que mucha gente empieza pero no acaba. Realmente, 400 g en una semana no inspiran para realizar muchos esfuerzos.
Pero, como en mi caso se trata de hacer cambios de hábitos en mi vida, pues no me preocupo. Para mi, es más importante afianzar bien esos cambios, que los resultados en cuanto a mi peso.
Por los cálculos energéticos que he hecho, he reducido, de media, unas 500 kcal/día de mi dieta diaria. Esa reducción debería conllevar una reducción de unos 5,6 kg de peso. Esa reducción entiendo que no es instantánea, y que cualquier variación en la rutina de hábitos la altera (cosa que ha pasado esta semana, al tener una víspera de fiesta y una fiesta más).
En fin, no le demos más vueltas. Esta semana emprendo otro cambio, ahora no basado en descenso energético aportado, sino en incremento del gasto energético. Por fin mis hijas han empezado el colegio, y ello implica que me toca ir a buscarlas al mediodía, comer con ellas, y volver a llevarlas. Aprovecharemos también las veces que pase por casa, para no coger el ascensor y subir las escaleras, y, además, la cocina es para mi, incluida su limpieza. Por tanto, entiendo que sufriré un mayor consumo de energía que hasta ahora.
Resumiendo, seguimos según el plan establecido, y seguiremos la evolución de los resultados. La próxima semana acometo el siguiente cambio, quizá el más importante, por los motivos que os explicaré entonces.
Mientras tanto, ¡cuidaos!
Mi peso, a día de ayer por la mañana, ha descendido a 81,3 kg. Ahora entiendo que el tema de las dietas es un proceso que mucha gente empieza pero no acaba. Realmente, 400 g en una semana no inspiran para realizar muchos esfuerzos.
Pero, como en mi caso se trata de hacer cambios de hábitos en mi vida, pues no me preocupo. Para mi, es más importante afianzar bien esos cambios, que los resultados en cuanto a mi peso.
Por los cálculos energéticos que he hecho, he reducido, de media, unas 500 kcal/día de mi dieta diaria. Esa reducción debería conllevar una reducción de unos 5,6 kg de peso. Esa reducción entiendo que no es instantánea, y que cualquier variación en la rutina de hábitos la altera (cosa que ha pasado esta semana, al tener una víspera de fiesta y una fiesta más).
En fin, no le demos más vueltas. Esta semana emprendo otro cambio, ahora no basado en descenso energético aportado, sino en incremento del gasto energético. Por fin mis hijas han empezado el colegio, y ello implica que me toca ir a buscarlas al mediodía, comer con ellas, y volver a llevarlas. Aprovecharemos también las veces que pase por casa, para no coger el ascensor y subir las escaleras, y, además, la cocina es para mi, incluida su limpieza. Por tanto, entiendo que sufriré un mayor consumo de energía que hasta ahora.
Resumiendo, seguimos según el plan establecido, y seguiremos la evolución de los resultados. La próxima semana acometo el siguiente cambio, quizá el más importante, por los motivos que os explicaré entonces.
Mientras tanto, ¡cuidaos!
domingo, 7 de septiembre de 2014
Semana 6, seguimos
Perdón, perdón, perdón. He estado 2 semanas sin postear.
Unos problemas económicos y su solución me han tenido la cabeza colapsada como para ponerme a escribir en este blog.
Ello no significa que no haya continuado con mi plan de cambios. De hecho, mi peso actual es de 81,700 kg.
He ido un paso más hacia adelante. Ahora, durante la semana, no tomo nada de alcohol y sólo bebo, fuera de casa, los viernes, sábados y domingos.
Estos cambios, por tanto, se traducen en haber adelgazado, en seis semanas, casi 2,5 kg. No está mal, teniendo en cuenta que no estoy realizando dieta, sino cambio de hábitos.
El siguiente paso va a ser eliminar la cerveza sin alcohol en casa. Para ello, voy a comprar un surtidor de pulsador para garrafas, y voy a comprar agua en garrafas (lo siento, no soporto beber agua del grifo), además de una jarra para poner en la nevera.
Con ello voy a intentar bajar mi peso hasta 80 kg en estas dos próximas semanas, para hacer el próximo 22 de septiembre el siguiente cambio, que ya os contaré.
Físicamente, no noto ningún cambio espectacular. Sigo teniendo mi barriga cervecera y, como mucho, me encuentro 'algo deshinchado'. Por lo demás, tenía miedo de no poder conciliar el sueño por las noches, pero no es así, básicamente porque el calor del mediodía y mi hija pequeña me están fastidiando la siesta.
En fin, seguiremos con nuestro objetivo de pequeños cambios, sabiendo que tendremos por respuesta pequeños resultados.
Mientras tanto... ¡cuidaos!
Unos problemas económicos y su solución me han tenido la cabeza colapsada como para ponerme a escribir en este blog.
Ello no significa que no haya continuado con mi plan de cambios. De hecho, mi peso actual es de 81,700 kg.
He ido un paso más hacia adelante. Ahora, durante la semana, no tomo nada de alcohol y sólo bebo, fuera de casa, los viernes, sábados y domingos.
Estos cambios, por tanto, se traducen en haber adelgazado, en seis semanas, casi 2,5 kg. No está mal, teniendo en cuenta que no estoy realizando dieta, sino cambio de hábitos.
El siguiente paso va a ser eliminar la cerveza sin alcohol en casa. Para ello, voy a comprar un surtidor de pulsador para garrafas, y voy a comprar agua en garrafas (lo siento, no soporto beber agua del grifo), además de una jarra para poner en la nevera.
Con ello voy a intentar bajar mi peso hasta 80 kg en estas dos próximas semanas, para hacer el próximo 22 de septiembre el siguiente cambio, que ya os contaré.
Físicamente, no noto ningún cambio espectacular. Sigo teniendo mi barriga cervecera y, como mucho, me encuentro 'algo deshinchado'. Por lo demás, tenía miedo de no poder conciliar el sueño por las noches, pero no es así, básicamente porque el calor del mediodía y mi hija pequeña me están fastidiando la siesta.
En fin, seguiremos con nuestro objetivo de pequeños cambios, sabiendo que tendremos por respuesta pequeños resultados.
Mientras tanto... ¡cuidaos!
domingo, 17 de agosto de 2014
Semana 3. Un paso atrás
Pues sí, es verdad. Hoy mi peso es de 83.200 kg.
Era lógico. Esta semana pasada sin las niñas, alguna cena fuera de casa (ninguna maravilla, pero sin vigilar dietas), algunas copas de más, ... Luego, el viernes subimos a L'Escala, comida familiar, luego vamos a Figueres, cena, sábado vamos a visitar La Vall d'en Bas, donde está eQuaid, nuestros proveedores de leche de yegua, comida y cena familiares en casa, finalmente el domingo comemos en casa, después de la visita a Besalú, por la mañana.
Vamos, que me muero por un plato de verdura.
Volveremos, por tanto, a nuestra dieta, y veremos, entonces, cómo evoluciona nuestro cuerpo.
Mientras tanto, ... ¡cuidaos!
Era lógico. Esta semana pasada sin las niñas, alguna cena fuera de casa (ninguna maravilla, pero sin vigilar dietas), algunas copas de más, ... Luego, el viernes subimos a L'Escala, comida familiar, luego vamos a Figueres, cena, sábado vamos a visitar La Vall d'en Bas, donde está eQuaid, nuestros proveedores de leche de yegua, comida y cena familiares en casa, finalmente el domingo comemos en casa, después de la visita a Besalú, por la mañana.
Vamos, que me muero por un plato de verdura.
Volveremos, por tanto, a nuestra dieta, y veremos, entonces, cómo evoluciona nuestro cuerpo.
Mientras tanto, ... ¡cuidaos!
lunes, 11 de agosto de 2014
Semana 2 ... y bajando
Bueno, ya estamos en 82,400 kg. Esto significa 1,600 kg en dos semanas (casi un 2% del peso inicial).
Esto lo hemos conseguido cambiando, únicamente, aproximadamente 1 litro de cerveza Voll-Damm al día por 1 litro de Free Damm.
Veamos ahora la composición y aporte calórico de ambas cervezas:
Voll-Damm
Ingredientes: Agua, malta cebada (17,7%), arroz, maíz, lúpulo (10%). Alcohol: 7,2%.
Free Damm
Ingredientes: Agua, malta cebada (8,2%), maíz, jarabe de glucosa y fructosa, arroz, lúpulo. Alcohol: 0,0% volumen.
Información nutricional (por 100 ml): valor energético, 19 kcal; proteínas, 0,3 g; carbohidratos, 4,5 g; azúcares, 1,5 g; grasas, 0,0 g; ácidos grasos saturados, 0,0 g; sal, < 0,01 g.
Vaya por delante que me sorprende que la cerveza sin lleve información nutricional y no así la cerveza con.
Por otro lado, vamos a hacer cuentas de las calorías que aportan una y otra. Según todas las fuentes, 100 ml de cerveza con suponen unas 50 kcal/100 ml, mientras que la sin serían, concretamente en este caso, 19 kcal/100 ml.
Eso significa que, en este caso, estamos pasando de 500 kcal al día a 190 kcal, es decir, una reducción de más de 300 kcal diarias. Creo que, sobre unas necesidades básicas de unas 2000 kcal diarias, una reducción de 300 kcal suponen un 15%, lo cual no está nada mal, ¿no os parece?
Esto lo hemos conseguido cambiando, únicamente, aproximadamente 1 litro de cerveza Voll-Damm al día por 1 litro de Free Damm.
Veamos ahora la composición y aporte calórico de ambas cervezas:
Voll-Damm
Ingredientes: Agua, malta cebada (17,7%), arroz, maíz, lúpulo (10%). Alcohol: 7,2%.
Free Damm
Ingredientes: Agua, malta cebada (8,2%), maíz, jarabe de glucosa y fructosa, arroz, lúpulo. Alcohol: 0,0% volumen.
Información nutricional (por 100 ml): valor energético, 19 kcal; proteínas, 0,3 g; carbohidratos, 4,5 g; azúcares, 1,5 g; grasas, 0,0 g; ácidos grasos saturados, 0,0 g; sal, < 0,01 g.
Vaya por delante que me sorprende que la cerveza sin lleve información nutricional y no así la cerveza con.
Por otro lado, vamos a hacer cuentas de las calorías que aportan una y otra. Según todas las fuentes, 100 ml de cerveza con suponen unas 50 kcal/100 ml, mientras que la sin serían, concretamente en este caso, 19 kcal/100 ml.
Eso significa que, en este caso, estamos pasando de 500 kcal al día a 190 kcal, es decir, una reducción de más de 300 kcal diarias. Creo que, sobre unas necesidades básicas de unas 2000 kcal diarias, una reducción de 300 kcal suponen un 15%, lo cual no está nada mal, ¿no os parece?
domingo, 3 de agosto de 2014
Semana 1: Primeras conclusiones
Bien. Ya ha pasado una semana desde que inicié el cambio. Van a ser pequeños cambios de hábitos, sutiles, nada costosos.
Pero van a ser muchos. Ya los iré explicando, a medida que los vaya realizando.
Pero van a ser muchos. Ya los iré explicando, a medida que los vaya realizando.
El primero ha sido la cerveza consumida en casa. He pasado de mi querida Voll-Damm a la Damm 0,0. Esto me ha aligerado 400 g, lo que equivale a un 1% de mi peso. Que nadie se preocupe, no estamos haciendo aquí una 'Operación bikini'.
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