domingo, 21 de septiembre de 2014

Semana 8. Momento importante

Buenos días.

Vamos a hacer hoy repaso de los cambios realizados, puntos alcanzados y próximos cambios a realizar.

Ingesta de alcohol. Hemos pasado de los aprox. 2 litros de cerveza diarios (¡uf, se dice rápido, pero es mucho, lo reconozco!) a no beber alcohol, salvo los festivos y las vísperas. Entre semana, un litro diario de cerveza sin alcohol.

Peso. Hemos bajado de 84,0 kg a 80,6 kg.

Comida. Este curso, en principio, no vamos a dejar a las niñas en el comedor, ya que, cuando el negocio funciona bien te gastas un dinero que te puede hacer falta cuando el negocio no va tan bien, y como mi nombre no es Mohammed, pues me olvido de la beca comedor (no es racismo, es realidad, lo juro). Ello ha provocado que realizara un menú semanal, para saber qué comprar. Además, nos obliga a mi mujer y a mi a comer mejor. En este punto, también hemos cambiado, a mejor.

Ejercicio. Al mediodía, de lunes a jueves, yo voy a buscar a las niñas al colegio, vuelta a casa, comemos los tres y las vuelvo a llevar yo. No es mucho, pero sí más que nada. Por tanto, hemos incrementado ligeramente el ejercicio, no está mal.

Vemos, pues, que hemos llevado a cabo unos cambios, y dichos cambios a su vez han provocado otros cambios, algunos visibles (peso, principalmente) y otros no, pero que seguro que con el tiempo notaré.

Desde el principio tenía claro que no quería hacer una dieta para adelgazar, ya que no creo en las dietas. Lo que quería era hacer un cambio progresivo y profundo en mis hábitos, ya que lo de "dale a tu cuerpo alegría, Macarena" está muy bien, pero llega un momento en que uno debe darse cuenta que ya no es un chaval y prima lo de "de los 40 para arriba, no te mojes la barriga".

En cuanto al peso, puede parecer que un 4% en 8 semanas es muy poco, pero, como ya he dicho, no se trata de una dieta, y, por lo tanto, el descenso del peso será paulatino. Lo importante, repito, son los cambios.

¿Qué cambios vamos a acometer ahora?

Mañana dejo de fumar.

El tabaco y el alcohol, junto con el sedentarismo y los malos hábitos alimentarios, son, a mi entender, las grandes plagas en la sociedad actual. Ya iré desarrollando estos puntos más adelante, pero si alguien se ha fijado, son los puntos en los que estoy basando mis cambios de hábitos. Hemos empezado por el alcohol, de soslayo hemos empezado a cambiar en cuanto al ejercicio y las comidas, y ahora toca dejar de fumar.

No había cumplido los 18 años cuando empecé a fumar, y recuerdo que, al mes, ya estaba fumando 3 paquetes al día, de Fortuna. Poco tiempo después me pasé a Ducados y, hará un par de años, cambié al tabaco de liar. Cuando me quité del Ducados abría el cuarto paquete cada día, y actualmente son 15 paquetes a la semana, unos 2,5 paquetes diarios, que, descontando lo que fuma mi mujer son 2 paquetes cada día. En definitiva, llevo unos 26 años siendo fumador empedernido. De hecho, ahora mismo me acabo de encender otro cigarrillo.

¿Cómo lo voy a hacer? Fácil, cambiando de hábitos, nuevamente. Generalmente, un cigarro apetece más cuando te tomas un café o una cerveza. La segunda ya la he eliminado, por lo que voy a sustituir el café por el té. Además, como mínimo esta primera semana, evitaré ir al bar (creo que no hay partido entre semana del Barça) hasta el viernes.

Podría haber buscado la ayuda de un cigarrillo electrónico, pero no me da confianza, pues sigues llevándote un cigarrillo a la boca, y entre un cigarrillo de un tipo y uno de otro tipo no hay mucha diferencia, y conozco mucha gente que no le ha servido para dejar el tabaco.

En cuanto al té, voy a probar. He cogido té verde (con un 5% de menta) y té negro, a ver cuál de los dos me gusta más. Esto también me servirá para ayudar con el peso, ya que el té ayuda a adelgazar.

Además, para evitar la ansiedad con la comida, que seguro que aparecerá, voy a tomar triptófano, que es un aminoácido que, al ingerirlo, metabolizamos como serotonina, la "hormona del placer", la cual, entre otros beneficios, nos aporta sensación de saciedad, lo que me ayudará con el ansia por la comida, además de hacerme sentir mejor.

Ahora mismo aviso que, si lo consigo y continúo adelgazando, patentaré la fórmula: "DEJE DE FUMAR, ADELGAZANDO". No es broma. Mucha gente se pone 'cebona' cuando deja de fumar (mi hermana y mi cuñado son buenos ejemplos de ello).

En fin, ya os contaré cómo va. De momento, haced como yo, y... ¡cuidaos!

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